Ron Santisima
Trinidad,

la esencia
de Cuba en
una botella.

Cuba no se puede reducir, ni resumir, ni abreviar. Su capacidad artística, el jazz, la arquitectura, sus calles, sus playas o su forma de entender la vida no caben en una botella. Pero su esencia, ah, eso ya es otra cosa y sí que cabe en una botella. Nos referimos al ron, al destilado por excelencia de Cuba. Nos referimos a Santísima Trinidad de Cuba, un ron que destila, además, el talento de los maestros roneros de Cuba.

El mayor
talento
de la isla.

Elaborar ron en Cuba es representar a la isla y hablar en nombre de su pueblo. Por eso este país se toma tan en serio y controla tanto los procesos de producción. Se encargan de ello los maestros roneros, expertos cultivados en todas las materias del ron, desde el destilado hasta el blending y el envasado. Ningún ron auténticamente cubano puede elaborarse sin la supervisión de un maestro ronero. Por eso en Santísima Trinidad contamos con el nuestro, por eso podemos decir que Santísima Trinidad es un ron auténticamente cubano.

Para todos
los amantes
del ron
y de Cuba.

Cuando empezamos a definir nuestro Santísima Trinidad, tanto el 15 como el 7 años, nos hicimos estas preguntas: ¿cómo debería ser nuestro ron para convertirse en la elección de un amante de la isla? No la de uno cualquiera, la del mayor amante de la isla. Nos pusimos en la piel de esa persona y seguimos preguntándonos ¿qué notas debería tener nuestro ron para satisfacer a ese experto que sabe apreciar un ron auténtico, sin prisas, trago a trago? ¿Qué cuerpo, qué aroma? No seremos nosotros los que digamos que este individuo imaginario habría aplaudido nuestros destilados. Pero sí podemos afirmar sin rubor que los hemos elaborado teniendo en cuenta el grado de exigencia de un verdadero apasionado de Cuba y de su ron.

Suave
y ligero

Santísima Trinidad se elabora con aguardiente, como todos los rones cubanos. Eso confiere al ron de la isla un carácter más agresivo que el de otras latitudes en las que no añaden aguardiente al blend. Sin embargo, Santísima Trinidad es distinto a todos. Es auténtico porque contiene aguardiente, pero es notablemente más suave que el resto de rones cubanos porque la mezcla del aguardiente es más delicada y sutil.

Nada que ver con los otros rones, mucho que ver con Cuba.

Santísima
Trinidad
7 años.

Producido en dos etapas de añejamiento. Primero los aguardientes son reposados en barricas un mínimo 2 años y posteriormente estos son utilizados para la fórmula de rones bases, aquellos que se vuelven añejarán por largo tiempo, y serán utilizados en diferentes proporciones según su edad de añejamiento, en la formula del producto final.

Aspecto. Color ámbar, brillante, deja pasar la luz con notable destellos, y libre de partículas en suspensión.

Aroma. Propio de ron de gran añejamiento en barriles de roble, equilibrio correcto entre sus componentes, ligeramente dulce, recuerda el olor a ciruelas pasa, con uvas maduras deshidratadas, un correcto balance entre todos sus aromas sin resaltar el olor de la madera de roble ni el del alcohol etílico.

Sabor. Franco añejamiento, madera, bien evolucionado, dulzor ligeramente perceptible, combinado con tonos de vainilla y almendras dulces secas.

Sensación al tragar. Líquido de mediana viscosidad en el paladar, llena el paladar dejando ligero picor balanceado con una ligera nota amarga pero sin llegar a ser irritante.

notas de cata

Aspecto. Color ámbar, brillante, deja pasar la luz con notable destellos, y libre de partículas en suspensión.

Aroma. Propio de ron de gran añejamiento en barriles de roble, equilibrio correcto entre sus componentes, ligeramente dulce, recuerda el olor a ciruelas pasa, con uvas maduras deshidratadas, un correcto balance entre todos sus aromas sin resaltar el olor de la madera de roble ni el del alcohol etílico.

Sabor. Franco añejamiento, madera, bien evolucionado, dulzor ligeramente perceptible, combinado con tonos de vainilla y almendras dulces secas.

Sensación al tragar. Líquido de mediana viscosidad en el paladar, llena el paladar dejando ligero picor balanceado con una ligera nota amarga pero sin llegar a ser irritante.

Casi más
cubano
que el ron
cubano.

Santísima Trinidad es tan cubano, que excede los mismos requisitos cubanos en cuanto a años del destilado se refiere.

Santísima
Trinidad
15 años.

Elaborado en tres etapas de añejamiento. En la primera etapa los aguardientes son añejados por un tiempo mínimo de 4 años, antes de formar parte de las mezclas de los rones bases, estos rones bases formados con aguardientes y alcoholes destilados de caña, son envejecido en nuestras bodegas por espacio de tiempo de entre 3, 7,15 o 25 años hasta lograr los perfiles organolépticos deseados. Este nuevo ron 15 años se guarda de nuevo en barricas apagadas para, a continuación, pasar a una tercera etapa de añejamiento en la que se redondean todos los componentes.

Aspecto. Ámbar oscuro, brillante, limpio, transparente, aspecto de glicerina gruesa cuando se agita sobre las paredes de la copa, en el ribete de la copa se ven interface de cobre brillante.

Aroma. Predomino pleno de las notas de añejamiento profundo, prolongado aroma de madera, notas de tueste caramelizado, frutos deshidratados como ciruela y uvas pasas, con fragancia ligeramente dulce.

Sabor. Balsámico largo, muy untuoso, de mediano dulzor y con un ligero amargor integrado dentro de una combinación de sabores de madera, almendra y nueces, de una profunda nota añeja con muy buena evolución del añejamiento de los alcoholes.

Sensación al tragar. De cuerpo franco robusto, llena muy bien el paladar, fogoso, notas ligeramente amargas y de final largo y persistente.

notas de cata

Aspecto. Ámbar oscuro, brillante, limpio, transparente, aspecto de glicerina gruesa cuando se agita sobre las paredes de la copa, en el ribete de la copa se ven interface de cobre brillante.

Aroma. Predomino pleno de las notas de añejamiento profundo, prolongado aroma de madera, notas de tueste caramelizado, frutos deshidratados como ciruela y uvas pasas, con fragancia ligeramente dulce.

Sabor. Balsámico largo, muy untuoso, de mediano dulzor y con un ligero amargor integrado dentro de una combinación de sabores de madera, almendra y nueces, de una profunda nota añeja con muy buena evolución del añejamiento de los alcoholes.

Sensación al tragar. De cuerpo franco robusto, llena muy bien el paladar, fogoso, notas ligeramente amargas y de final largo y persistente.

Añejo

La mezcla final de Santísima Trinidad se re-envejece en una etapa que el maestro ronero llama de nivelación y donde se integran y armonizan los diferentes alcoholes.

Santísima
Trinidad
3 años.

Creado en dos etapas de añejamiento, ambas en barricas de roble blanco americano. En la primera etapa se añejan los aguardientes de caña con los que se crearán los rones base en la segunda etapa. Para la fórmula final se utilizan estos destilados con un añejamiento mínimo de tres años, que son mezclados con otros de edades superiores para aumentar su calidad.

Aspecto. Color ámbar claro, brillante, limpio y transparente. Al deslizarse por la copa se muestra medio viscoso y persistente al caer.

Aroma. Presenta un sólido aroma de madera de roble con matiz y tonalidad propias de la evolución y concentración de taninos transformados al oxidarse. Recuerda muy bien a la cosecha de la caña de azúcar, a su molienda y a la formación de los zumos azucarados con un toque de almendra y uva deshidratada.

Sabor. Añejamiento ligero, bien evolucionado. Dulzor ligeramente perceptible con notas de caña de azúcar combinadas con sabor a madera bien transformada, almendras, vainilla, uvas y ciruelas deshidratadas.

Sensación al tragar Cuerpo pleno, suavidad marcada, ligero dulzor y sabor a madera, sin astringencia ni picor, con ligera sensación de fogosidad agradable.

notas de cata

Aspecto. Color ámbar claro, brillante, limpio y transparente. Al deslizarse por la copa se muestra medio viscoso y persistente al caer.

Aroma. Presenta un sólido aroma de madera de roble con matiz y tonalidad propias de la evolución y concentración de taninos transformados al oxidarse. Recuerda muy bien a la cosecha de la caña de azúcar, a su molienda y a la formación de los zumos azucarados con un toque de almendra y uva deshidratada.

Sabor. Añejamiento ligero, bien evolucionado. Dulzor ligeramente perceptible con notas de caña de azúcar combinadas con sabor a madera bien transformada, almendras, vainilla, uvas y ciruelas deshidratadas.

Sensación al tragar Cuerpo pleno, suavidad marcada, ligero dulzor y sabor a madera, sin astringencia ni picor, con ligera sensación de fogosidad agradable.